El Alba Euro-Afro Mediterránea para romper la jaula de la UE y construir la nueva humanidad futura". Vasapollo relanza el desafío

Written by  Nazareno Galiè

Diez años después del primer manifiesto político sobre el tema en el libro "PIGS el despertar de los cerdos" y dos años después del segundo libro "PIGS la venganza de los cerdos" y las muchas luchas e iniciativas realizadas en los años por el sindicalismo conflictivo y los movimientos políticos sociales de la izquierda radical de alternativa, el Prof. Luciano Vasapollo, economista docente a la Sapienza y militante marxista, ha relanzado en una intervención en videoconferencia, "el desafío de defender a los trabajadores de la masacre social". "El desafío - explicó - es el de la democracia; no se trata de ver en las formas democráticas liberales y burguesas el final de la historia, sino de substituirlas por una democracia participativa del pluralismo y de la libertad, de la igualdad y con un Estado que se plantee por fin la cuestión central de los derechos sociales, políticos y económicos del lado de la masa de los excluidos, de los subalternos. El desafío, pues, es el del multicentrismo internacionalista y el pluriverso cultural en un contexto de contaminación de la hegemonía por un bloque histórico gramsciano que se ponga en el camino de la toma del poder democrático de base por parte de los trabajadores y explotados todos, respetando las especificidades y las diferencias en la unidad de clase de quienes viven de su trabajo y del derecho a un trabajo denegado".

Según Vasapollo, "el objetivo real de estas estrategias de liberación debe ser organizar la coexistencia en la contaminación de los valores de la democracia económica y política del trabajo, en la complementariedad, en la interacción de las comunidades del Mediterráneo para definir un marco de mayor espacio político y de internacionalismo proletario. Para ello, son necesarias reformas radicales, que sólo pueden realizarse en el cauce del Alba Euro Afro Mediterranea"

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"Dentro de nosotros está la posibilidad del cambio y de forzar el horizonte", ha sostenido Vasapollo en su intervención en la conferencia titulada "Alba Euromediterránea: la alternativa posible para un futuro no escrito". La iniciativa, organizada por la Rete dei Comunisti y transmitida en la página facebook de Contropiano, ha tenido muchísimas visualizaciones, como testimonio de cómo la crisis profunda que estamos viviendo requiere respuestas radicales y de contrartendencia. al acontecimiento, participó incluso a Alessandro Giannelli, que ilustró las propuestas de la plataforma Eurostop, o sea para la salida del neoliberalismo impuesto de la Unión Europea, tanto por una alternativa de sistema que parta de una alianza de los pueblos de Sudáfrica que mire también a las realidades del África mediterránea.


Vasapolo, jefe de escuela marxista, dirigente de la Rete dei Comunisti y entre los fundadores de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, ha relanzado con fuerza el proyecto del Alba mediterránea, nacido hace diez años. Esta propuesta, explicó el economista, "viene de lejos y ha recorrido un camino de grandes debates y luchas". En efecto, la crisis profunda, pero no determinada, de la emergencia sanitaria del coronavirus, ha puesto de manifiesto la necesidad de romper la jaula de la Unión Europea. Una ruptura, destacó Vasapollo, que debe partir de la izquierda, de los excluidos y de los subalternos y que hoy más que nunca es absolutamente practicable. En efecto, el de la Alba mediterránea es un programa funcional que dirige esta fase de transición favoreciendo una alternativa de sistema, de la que no se puede prescindir absolutamente.

Al principio de su intervención, Vasapolo quiso recordar "no tanto al escritor, sino al rebelde, al revolucionario y al guerrillero Luis Sepulveda" que estos días "nos ha dejado físicamente". Leyendo un relato del grandísimo escritor chileno, "Historia de un caracol que descubrió la importancia de la lentitud", Vasapolo destacó que es una hermosa metáfora del recorrido de lucha que animó y anima el proyecto del Alba: "Huimos, huimos - exclamaron los caracoles más jóvenes"- contó el economista - "y lentamente, muy lentamente comenzaron el descenso. Una vez de vuelta bajo las hojas del calicanto todos los caracoles miraron con respeto a la compañera que les había advertido del peligro y le dijeron: 'Tenías razón, has aprendido mucho en tu viaje y tendrás que guiarnos en el éxodo. Antes de irte, dijiste que no volverías sin un nombre, ¿lo conseguiste? Lo dijiste antes de subir a las ramas. ¡Rebelde, así me llamo! ¡Es el nombre que me ha dado memoria! ' " En esta historia, explicó Vasapollo, "memoria", representada por la tortuga, simboliza la memoria histórica. "Rebelde" es también "el proceso revolucionario, lento pero inexorable". "Donde iremos", en cambio, "lo explica el búho, que representa la sabiduría". De este relato, Vasapollo se inspiró para hablar "de un éxodo, de un proceso de liberación razonado o de un distanciamiento , como decía Samir Amin , una salida. La salida de la Unión Europea".

En primer lugar, el economista y dirigente revolucionario quiso exponer las razones de la crisis: ésta es una crisis sistémica, nacida en los años 70 como crisis de sobreproducción. Esto determinó la formación de un sistema monetario funcional a la financierización de la economía, un subterfugio para mantener altos los beneficios del capital privado. Sin embargo, con la desaparición de los acuerdos de Bretton Woods, este proceso se ha intensificado y, junto con el dólar, se han añadido otras monedas. Como explicó Vasapollo, "la composición de las reservas monetarias ha cambiado mucho en los últimos años: al dólar y al euro se ha añadido el yuan chino". Sin embargo, debemos preguntarnos qué papel desempeña el euro en este proceso de financiarización; el euro, reiteró Vasapollo, es muy importante para lo que es la competencia interimperialista, en la que también participan los países del norte de Europa.

Pero "aplicar la misma moneda en un contexto en el que en algunos países la acumulación del capital se basa en la exportación y en otros se basa en la importación, hace que la política monetaria sea absolutamente incapaz de conciliar las prioridades de algunos, como Alemania, los Países Bajos, Finlandia, etc. que necesitan una moneda estable para tener una acumulación a largo plazo basada en la exportación, y de otros países, que en cambio necesitan devaluaciones periódicas para facilitar el ajuste interno y hablamos de Italia y de los PIGS". En efecto, esta política basada en el euro, destacó Vasapollo, protege los intereses de los más fuertes en detrimento de los más débiles, "es decir, la periferia mediterránea y el este europeo". Otro tema, del que ha hablado el economista, ha sido el del chantaje de la deuda pública y extranjera con el uso político de los títulos públicos, revelando un mecanismo que a menudo se encubre y no se destaca; "El BCE ha decidido que los bonos soberanos deben tener un valor mayor que el de la reducción de la deuda pública, aunque sea a costa de la emisión de dinero, para tener valores colaterales cuando los bancos centrales exigen liquidez".

En esta clave, países "como los Países Bajos, o países similares, han practicado una política de reducción de la deuda pública en detrimento de la deuda privada porque les convenía. En efecto, la destrucción del público ha llevado al hecho de que hoy, en los Países Bajos, pero también en Alemania, los fondos privados de pensiones dan una renta mayor que los fondos públicos de previsión". Precisamente por esto, reiteró Vasapollo, "ir a mendigar a la mesa de los poderosos no sirve de nada, porque los títulos de la deuda del sur de Europa son los más deseados por los fondos de pensiones y son los fondos de pensiones privados del norte de Europa los que quieren nuestros bonos del estado. Nada está más lejos de las intenciones de estos miembros del euro club que el endeudamiento cueste a todos de la misma manera". En efecto, "no se puede permitir en absoluto que se reduzca a cero el interés que pagan los países del Mediterráneo porque una parte de nuestros impuestos, de nuestros impuestos de los trabajadores, a través del servicio de la deuda, debe utilizarse para pagar las pensiones de los pensionistas de los países del norte. Esto es extremadamente importante no para una guerra entre pensionistas", explicó Vasapollo, sino para comprender cuál es la realidad, más allá de los europeístas de manera. En efecto, el norte de Europa y Alemania quieren desempeñar un papel clave en el cauce del conflicto interimperialista y, por tanto, "la unificación de la política monetaria" más que a las necesidades de las personas "sirve esencialmente para subordinar la dinámica de acumulación de los países periféricos del Sur a la división del trabajo impuesta por los países nórdicos, por la burguesía transnacional europea".

"Sigue", añadió Vasapollo, "que los PIGS se reducen a veces a reservas agrícolas, a veces a reservas de servicios turísticos o a reservas de servicios de bajo valor añadido, como los servicios residenciales". Por consiguiente, todos los países de la periferia mediterránea están sometidos a procesos de desindustrialización. Esto determina que, explicó el economista y militante revolucionario, incluso una perspectiva keynesiana "ya no tiene posibilidades" porque lo que era el papel expansivo del Estado se ha alienado en favor de las dinámicas de acumulación financiera decididas por los países del norte de Europa. De hecho, "Alemania ha convertido la crisis bancaria en una crisis de deuda pública, obligando a otros países a utilizar los impuestos y los impuestos de los trabajadores para limpiar y oxigenar el sistema financiero privado". De este modo, destacó Vasapollo, Alemania, junto con los demás países nórdicos, "se aseguró de que los ingresos fiscales, en primer lugar los que gravan el factor trabajo, estuvieran orientados a pagar las deudas comerciales de los bancos alemanes". Todo esto "a costa de reducir los servicios públicos, las pensiones, la sanidad" y esto, explicó el economista, es más evidente con la tremenda epidemia del nuevo coronavirus que estamos viviendo. "Se trató de una operación gigantesca en favor de los bancos y del sistema bancario y en favor de las empresas, no de las pequeñas, pero medianas, para transformar la deuda privada en deuda pública, llevando el capital a una crisis más grave: de la crisis económica de las deudas privadas" se ha llegado a la "crisis de la deuda pública soberana".

Además, "los bancos y las finanzas desvían recursos de las inversiones productivas industriales". Esto no sólo agrava la situación para los precarios, los desempleados y los trabajadores, que "salen masacrados de esta crisis, sino también para los pequeños empresarios, artesanos y comerciantes que se verán obligados a cerrar sus negocios". Este proceso de desindustrialización, favorecido por las políticas monetarias europeas, les afecta y afectará sobre todo a ellos. Estamos ante la transformación "de los pequeños ahorradores en consumidores endeudados a través del recurso a las mil formas de la deuda", destacó Vasapollo. Estamos ante una "distribución del valor añadido en las rentas del capital, media y grande, a la transformación de los beneficios en rentas que desincentiva de hecho la propensión global a la inversión productiva". "El problema del euro", por otra parte, "pone de relieve el agravamiento de la ausencia de una política de impulso expansivo de la economía".


Por lo tanto, reiteró Vasapollo, "no es concebible que se pueda retomar una política expansiva en el cauce de los tratados comunitarios vigentes". Por el contrario, "el intervencionismo del Estado estará al servicio del gran capital privado, condicionando el mercado, ya sea a través de la asignación privada de los recursos o a través de los que son los sectores principales, como el militar". El intervencionismo estatal, en efecto, del que Vasapolo ha evidenciado la nueva fase a nivel internacional, tiene un carácter proteccionista, "pero de un proteccionismo que las ideologías nacionalistas desean para un aumento de las inversiones militares". "La guerra de los aranceles", en efecto, "que se ha hecho explícita desde 2018, evidencia claramente este aumento de la tensión internacional, con un recurso tanto al proteccionismo como al estatalismo del privado".

En esta fase, añadió Vasapollo, tremendamente marcada por la emergencia coronavirus, sería necesario un proteccionismo solidario para relanzar una política industrial "al servicio del pueblo". No se trata de revolucionar, explicó el economista, sino de invocar los derechos ventales y fundamentales de nuestra Constitución.

Sin embargo, esta situación de desindustrialización "sitúa a los PIGS en una nueva fase de la división internacional del trabajo y en la afirmación de un nuevo sector de la producción del valor. Desde el epifenómeno de la crisis de 2007, se pone de relieve que el único objetivo ha sido el rescate del sistema financiero y bancario, elevando, por una parte, el déficit de los países del sur del Mediterráneo, por otra, desincentivando las inversiones productivas". El objetivo principal de los grandes capitalistas es "capturar los rendimientos financieros".


Al final de su intervención, después de haber analizado despiadadamente esta situación, Vasapolo enunció las que pueden representar, sobre todo en esta fase de colapso, buenas alternativas. En primer lugar, el economista se preguntó si todavía era posible considerar "vías de reformismo keynesiano". Aunque "también hay propuestas honestas, como la de apoyar el consumo, de relanzamiento keynesiano de la demanda, de valorización de los capitales internos, limitando la adquisición de capitales extranjeros", todo esto, explicó Vasapollo, no es suficiente, a pesar de ser absolutamente indispensable, la condición clásica sine qua non, incentivar la intervención pública del Estado en el sistema económico. Esto porque, añadió, las preguntas que hay que hacernos son otras; ¿cuáles son los intereses que hay que proteger? ¿De qué crecimiento hay que hablar? ¿Cómo se pueden colmar las desigualdades y los déficits de distribución?

Para resolver este problema, explicó Vasapollo, es absolutamente necesario hablar de reformas radicales; hay que poner en el orden del día una política de nacionalización del banco central, de parte del sistema bancario y de los activos productivos estratégicos y volver a poner en marcha "una dinámica de acumulación en favor del trabajo". No hay que dejar de mirar las experiencias que han colocado la relación entre el hombre y la economía en clave alternativa. Vasapollo se acordó de NEP, a través de la cual Lenin "colocó las relaciones con el mercado pero con en el centro el problema de la acumulación a favor del sector público". Sin embargo, "los fracasos también se han definido como vías para una mejor planificación". "La situación actual de la periferia mediterránea puede tener una base de desarrollo capaz de convivir con el mercado, siempre que no se pierda la centralidad de la gestión pública". Vasapollo enumeró también otros "experimentos" y "ejemplos" de planificación, que tuvieron éxitos extraordinarios, como los de Alba en América Latina , y las experiencias de la transición socialista de Cuba y China.

Otro tema, que ha estado en el centro de la súplica de Vasapollo, ha sido el de la subjetividad política, que el estudioso ha identificado en la capacidad de dirigir político un "nuevo bloque social, que reúna a todos los subordinados, para construir una nueva hegemonía". Sólo este nuevo bloque social, en el que participen todos los excluidos de la financiarización y de la barbarie capitalista, que se decline en bloque histórico que podrá favorecer el proceso de construcción de la Alba mediterránea. Para poner en práctica esta transición, sin embargo, explicó Vasapollo, será necesario retomar el ejemplo concreto de Cuba , y de todos los países que se han sustraído a la dictadura del euro y del dólar. "Pasando por alto estas monedas imperiales, estas realidades, como Irán, Rusia, China y Venezuela, más allá de Cuba, han aliviado la presión del capital transnacional y no sólo financiero, que quiere controlar la política global".


Vasapollo se refirió explícitamente a derribar todos los bloques y a las sanciones contra Cuba , Venezuela, Palestina, Irán , lo que el imperio llama estados canallas sólo porque quieren autodeterminarse fuera de la lógica del dominio imperial , de las políticas de guerra a todos los efectos. "Además, es necesario", añadió, "replantearse completamente el sistema monetario de pago, el cual, más que sobre los valores de masacre social centrada en los principios financieros, debería basarse en valores políticos sociales; es decir, los valores de la producción social - eco compatible , las producciones de utilidad social , La acumulación en favor de los trabajadores , la reciprocidad, la cooperación y la solidaridad, complementariedad , que no poseen vacíos aspectos retóricos y humanistas, pero representan objetivos para utilizar los recursos de los diferentes países para atenuar con la cooperación solidaria y complementariedad socio - productiva los desequilibrios existentes".

Hoy, concluyó Vasapollo, estamos en condiciones de presentar un programa político económico alternativo concreto. La aparición de un contexto más democrático del unipolarismo, en un nuevo y equilibrado multicentrismo solidario, pone las condiciones objetivas para la constitución del Alba Euro Afro Mediterranea. En cuanto a los modelos que han puesto en práctica experimentos con connotaciones antiimperialistas y de complementariedad activa, se puede, dijo el economista, poner en el orden del día la ruptura de la jaula. Un sistema alternativo al euro no es tan deseable, pero es absolutamente necesario.

Además, añadió Vasapollo, existe una cuestión de sostenibilidad eco/social que ya no puede posponerse, como nos demuestra la crisis social y sanitaria que se asocia a la epidemia del coronavirus . El conflicto capital/medio ambiente pone de manifiesto la fragilidad e irracionalidad de nuestro sistema de acumulación. "La naturaleza se rebela contra la barbarie del beneficio y del mercado sin ninguna regulación del Estado". Quien se ponga en una perspectiva seria debe darse cuenta de que si no se pone en tela de juicio el marco de acumulación capitalista no se sale. "No se puede salir". "Para defender a los subordinados, para defender a los trabajadores, hay que cuestionar profundamente los parámetros impuestos por la Unión Europea neoliberal e imperialista . Es esencial recuperar espacios de soberanía popular". Sin embargo, para ello, concluyó Vasapollo, hay que ir más allá del economicismo "con la fuerza destructiva de la lucha de clases. Desarrollar la democracia participativa, desafiar las lógicas del mercado con los ejemplos vivos de la planificación y de la economía al servicio del pueblo".

Por lo tanto, el proyecto del Alba Euro Mediterráneo, al que Vasapolo gusta añadir el adjetivo de Afro para recordar la importancia de nuestros hermanos africanos en este proceso, se debe plantear el problema de la "transición hacia una economía pública con elementos de mercado". Una economía "con" el mercado y no una economía "para" el mercado y que inmediatamente orienta a los procesos de transición hacia el socialismo . Si se quiere hacer esto, añadió, "ninguna mediación con el sistema del euro es imaginable". "Los países del sur del Mediterráneo deben colocarse en otro terreno que es el del abandono de la empresa mundo como decía el querido Hosea Jaffe ". Es necesario, pues, nacionalizar los bancos y romper con la lógica del capital financiero, sometiendo la economía al único criterio válido: el de la economía pública con sostenibilidad social y ecológica. Todo esto se podrá realizar, concluyó Vasapollo, impidiendo la fuga de capitales y nacionalizando los sectores estratégicos.

"Le dicen los otros caracoles al "rebelde"; 'has mantenido la palabra, nos has llevado a la tierra del diente de león', concluyó Vasapollo leyendo la fábula de Sepulveda. "Sí. Responde. En realidad la tierra de león", que podría significar el nuevo amanecer mediterráneo, "está dentro de nosotros"

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