En la Ciudad del Vaticano, se reunió con el Papa y luego  sostuvo un encuentro con el primer ministro Matteo Renzi, en el Palacio de Gobierno. En horas de la noche, el Presidente regresó a Cuba

ROMA.—Durante una escala técnica en la capital italiana, que duró poco menos de 24 horas, el presidente Raúl Castro Ruz aprovechó su estancia aquí para reunirse con el Papa Francisco y el primer ministro italiano Matteo Renzi, encuentros que, según sus declaraciones a la prensa, lo hicieron sentirse contento y satisfecho.

El Sumo Pontífice de la Iglesia Católica y el mandatario cubano intercambiaron por vez primera de manera personal en la mañana del domingo en la Ciudad del Vaticano, en un encuentro privado que duró casi una hora. Al terminar la reunión, Raúl comentó a la prensa que había tenido “una magnífica conversación con el Santo Padre, estoy muy contento y le vine a agradecer lo que hizo para empezar a resolver los problemas entre Estados Unidos y Cuba”.

El Presidente cubano había arribado justo a las 9 y 30 de la mañana al aula Pablo VI, lugar donde se realizó la reunión y en cuyas puertas estaba apostada una gran cantidad de periodistas, que desde temprano esperaban su llegada. Raúl fue recibido allí por el prefecto de la Casa Pontificia monseñor Georg Ganswein y después se encontró con el Papa Francisco en su estudio privado.

Luego, ambos dignatarios pasaron a un sa­lón contiguo y saludaron a las respectivas delegaciones, momento en el que Raúl obsequió al Santo Padre una pintura del artista de la plástica Alexis Leyva Machado (Kcho), titulada Mila­gro, obra motivada en el fenómeno de la emigración que, a decir de su autor, es la esclavitud de estos tiempos. Por su parte, el Papa regaló al General de Ejército la moneda conmemorativa por el segundo año de su Pontificado y el Evangelio de la Alegría.

La prensa local señaló lo extraordinario del tiempo de duración del diálogo, así como el día escogido, pues no es habitual que este tipo de recibimientos se realicen los domingos.

Antes de partir hacia la nación caribeña, luego de su encuentro con el primer ministro italiano Matteo Renzi, Raúl volvió a retomar el tema de su visita a la Ciudad del Vaticano y dijo que había tenido una agradable conversación con el Papa, de la cual salió impresionado por su sabiduría y modestia. Recordó sus estudios en un colegio jesuita y aseguró que irá con satisfacción a todas las misas que el Santo Padre oficiará en su próximo viaje a la Isla, en septiembre.

Vale apuntar que las relaciones con el Vaticano datan de hace 80 años, con varios hitos en su desarrollo como la visita del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz a la Santa Sede, en 1996; la estancia de cinco días en Cuba del Papa Juan Pablo II, en 1998; y catorce años después la visita de Benedicto XVI.

UNA NUEVA PÁGINA EN LAS RELACIONES ENTRE CUBA E ITALIA
Como una nueva página en las relaciones entre Cuba e Italia, calificó el primer ministro de esa nación, Matteo Renzi, su encuentro con el presidente de Cuba este domingo en el Palacio de Gobierno, tras el cual ambos ofrecieron declaraciones a los medios de prensa.

Comentó Renzi que “es un día de alegría para nuestros Gobiernos, que han trabajado durante meses y van a seguir trabajando aún. Es un gran día para todos los italianos que aman a Cuba y para todos los cubanos que aman a Italia. Pudimos tocar con las manos que muchas cosas están cambiando, que la historia siguió su curso y nosotros queremos ser protagonistas de la nueva historia”.

El jefe del Gobierno italiano dijo que estaba convencido de que “podemos hacer muchas cosas juntos”. El reto más importante, apuntó, está en la creación de un mundo más justo que combata la pobreza, los desequilibrios y las injusticias, que permita a todos los países construir un nuevo camino. Italia y Cuba serán protagonistas de ese nuevo recorrido, reiteró.

Finalmente Matteo Renzi consideró que “para nosotros es un día especialmente importante, pero lo mejor aún está por suceder”.

Por su parte, Raúl evaluó como importante la reunión con el Primer Ministro, en la que “ha­blamos de todo, de tiempos pasados, de la actualidad y de las relaciones que históricamente han mantenido cubanos e italianos. Las relaciones están bien, el intercambio comercial progresa y en los próximos tiempos seguirán de­sarrollándose indudablemente”, valoró.

El General de Ejército estimó que “Italia está jugando en estos momentos un papel muy importante en las negociaciones que estamos llevando con la Unión Europea y que esperamos concluir este año. Hay diferencias, pero tenemos que aprender a vivir con ellas, como estamos haciendo con los Estados Unidos. Hay que ser respetuosos con las ideas de los demás, aunque no coincidan con las nuestras”. Más ade­lante estimó que “esas diferencias no debieron existir nunca, pues fueron importadas de otros escenarios lejanos, con los cuales estamos ahora resolviendo las discrepancias”.

Sobre la actualidad cubana, explicó que “estamos dedicados en cuerpo y alma al perfeccionamiento de nuestro sistema, económico, político y social. No es una tarea fácil, es más difícil de lo que nos imaginamos al principio, sobre todo porque no queremos tomar la más mínima medida que afecte a nuestra población. No queremos políticas de choque”.

Dijo que se acusa a Cuba de no respetar los derechos humanos y consideró dañino cuando se utiliza este tema con fines políticos, “para utilizarlo en la mala política”. Reconocemos nuestros errores, nuestras dificultades, pero hemos resistido y avanzamos, dijo.

Antes de partir hacia su país, dijo que se iba satisfecho de la visita a Italia, le agradeció al Primer Ministro por la acogida e informó a los periodistas que le había hecho una invitación para que en este propio año realice una visita a La Habana.
Concluía así un recorrido que desde el segundo día de mayo llevó al presidente cubano y su delegación a Argelia, Rusia e Italia, naciones que mostraron una gran hospitalidad hacia la Mayor de las Antillas.

En horas de la noche del domingo, Raúl arribó a Cuba y en el aeropuerto internacional José Martí lo recibieron los miembros del Buró Político José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, y el ministro del Interior, general de cuerpo de ejército Abelardo Colomé Ibarra.

Gerardo Hernández Nordelo, Héroe de la República de Cuba, después de casi dos décadas, volvió a ejercer su derecho al voto.Luego de casi 20 años, Gerardo Hernández Nordelo volvió a ejercer su derecho al voto. Esta vez, el colegió electoral No 1, de la circunscripción cinco, en el municipio Cerro, tuvo el privilegio de recibir al héroe, al hombre jovial de siempre que antes de acudir a las urnas debió saludar a los vecinos que allí le esperaban.Durante un intercambio con la prensa, elogió la asistencia considerable de los cubanos a las elecciones parciales de los delegados a las asambleas municipales del Poder Popular, y a su vez reconoció que se trataba de un día simbólico donde confluían muchas emociones.Resaltó además la importancia de esta primera etapa pues “sabemos que hay personas que se quejan sobre los problemas existentes en determinados barrios; sin embargo, no aprovechan esta oportunidad que ofrece nuestro sistema de elegir al más capaz, al más competente en cada circunscripción”.
Eso es algo, dijo, “en lo que debemos seguir insistiendo para que las personas ganen conciencia, porque si no somos capaces de elegir a los más competentes, a los que verdaderamente se identifiquen e involucren en la solución de los problemas de cada comunidad, entonces no podremos comenzar a resolver las problemáticas desde la base.“Acudir aquí, más que un derecho es un deber, especialmente por el día en el cual se celebran las elecciones, pues ha sido una semana colmada de fechas muy significativas para nuestro pueblo”, aseguró Gerardo Hernández.Evocando victorias, el Héroe no pudo olvidar la obtenida recientemente en Panamá, “donde se puso de manifiesto una vez más que estamos del lado correcto de la historia, pues es el enemigo el que comienza a rectificar. Nosotros no hemos cambiado en nada, estamos planteando los mismos principios que en 1959, mantenemos las mismas ideas desde la época en que comenzaron a aislar a Cuba. Ya estamos de vuelta en la Comunidad y eso deja bien claro quiénes estaban equivocados”. Sobre los proyectos de trabajo cercanos, afirmó que “nuestra misión siempre será servir al pueblo de Cuba, en el lugar donde sea necesario. Somos soldados y estamos esperando la próxima orden. Por el momento estamos haciendo algunos recorridos para agradecer, de algún modo, tanto cariño recibido durante los años de encierro”. En ese sentido mencionó la visita a Cienfuegos donde “pudimos constatar la preparación del pueblo para las elecciones. Allí recibimos muchas muestras de afecto y estamos seguros de que así será en cualquier lugar de Cuba”. De su brazo, Adriana Pérez, aseveró que este era un día feliz, por poder asistir juntos, luego de tantos años, a ejercer el derecho al voto. “Gema está muy bien, agregó, nos hubiese gustado traerla pero no fue posible, porque hay que seguirla cuidando para que pueda cumplir con su deber cuando le corresponda. Y también será una de las pioneras que cuidará las urnas, como lo hicimos su padre y yo, cuando fuimos pioneros”.  Adriana Pérez también resaltó la trascendencia de este primer paso del proceso electoral del país, por lo cual hay que ejercer ese derecho con responsabilidad para que los elegidos puedan cumplir su deber con el pueblo, y sentir, además, el apoyo de sus electores.“Sin dudas este constituye para nosotros un día feliz, diferente y exhortamos al pueblo a que siga participando en las elecciones”, puntualizó Adriana; mientras Gerardo aseguró que esta fecha será otra jornada victoriosa para nuestro pueblo.

Ya era hora de que yo hablara aquí a nombre de Cuba. 

Me informaron al principio que podría hacer un discurso de ocho minutos; aunque hice un gran esfuerzo, junto con mi Canciller, de reducirlo a ocho minutos, y como me deben seis cumbres de las que nos excluyeron, 6 por 8, 48 (Risas y aplausos), le pedí permiso al presidente Varela unos instantes antes de entrar a este magnífico salón, para que me cedieran unos minutos más, sobre todo después de tantos discursos interesantes que estamos escuchando, y no me refiero solo al del presidente Obama, sino también al del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, a la Presidenta Dilma Rousseff y otros.

Sin más preámbulos, comenzaré.

Excelentísimo Señor Juan Carlos Varela, Presidente de la República de Panamá;

Presidentas y Presidentes:

Primeras y Primeros Ministros;

Distinguidos invitados:

En primer lugar, expreso nuestra solidaridad con la Presidenta Bachelet y el pueblo de Chile, por los desastres naturales que han estado padeciendo.

Agradezco la solidaridad de todos los países de la América Latina y el Caribe que hizo posible que Cuba participara en pie de igualdad en este foro hemisférico, y al Presidente de la República de Panamá por la invitación que tan amablemente nos cursara. Traigo un fraterno abrazo al pueblo panameño y a los de todas las naciones aquí representadas.

Cuando los días 2 y 3 de diciembre de 2011 se creó la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en Caracas, se inauguró una nueva etapa en la historia de Nuestra América, que hizo patente su bien ganado derecho a vivir en paz y a desarrollarse como decidan libremente sus pueblos, y se trazó para el futuro un camino de desarrollo e integración, basada en la cooperación, la solidaridad y la voluntad común de preservar la independencia, soberanía e identidad.

El ideal de Simón Bolívar de crear una “gran Patria Americana” inspiró verdaderas epopeyas independentistas.

En 1800 se pensó en agregar a Cuba a la Unión del Norte como el límite sur del extenso imperio. En el siglo XIX, surgieron la Doctrina del Destino Manifiesto con el propósito de dominar las Américas y al mundo, y la idea de la Fruta Madura para la gravitación inevitable de Cuba hacia la Unión norteamericana, que desdeñaba el nacimiento y desarrollo de un pensamiento propio y emancipador.

 (PL) La sesión inaugural del Foro Social de la VII Cumbre de las Américas concluyó hoy en medio de irregularidades para la acreditación de miembros de la delegación de Cuba y de enérgicas protestas de la representación de la isla caribeña.

Un comunicado emitido aquí por las organizaciones de la sociedad civil cubana presente en Panamá denunció la manipulación del proceso de inscripción que impidió la participación de 28 de los 68 miembros que fueron aceptados para asistir al foro social.

Todos cumplieron los requisitos exigidos y recibieron los mensajes formales de aceptación de parte del comité organizador, precisa la nota. Tampoco se cumplió una disposición que permitía a quienes no contaban con credencial participar en el foro con la presentación de su pasaporte. Por otro lado, los representantes cubanos acreditados decidieron retirarse de la sesión de apertura en repudio a la presencia de contrarrevolucionarios y mercenarios que pretenden aparecer como miembros de la sociedad civil cubana y que sí portaban sus credenciales.

“La representación de la verdadera sociedad civil de Cuba abandona la sala de la sesión inaugural del encuentro porque no puede compartir un mismo espacio con los contrarrevolucionarios”, explicó el intelectual cubano Luis Morlote ante los periodistas.

Dijo que su delegación pidió a los organizadores que retiraran a esos elementos mercenarios presentes en la sala para asistir a la apertura de las labores de la reunión.

No obstante, precisó que volverán al foro para participar en las mesas de debate y recordó que Cuba asiste a la cumbre por una invitación del presidente panameño, Juan Carlos Varela.

Hay que decirle al mandatario que en este evento hay terroristas y que debe tomar partido en el asunto porque no nos sentaremos con esos elementos, puntualizó.

La presencia de varios contrarrevolucionarios financiados por la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos y vinculados a conocidos terroristas también fue repudiada por Abel Prieto, asesor del presidente de Cuba, Raúl Castro, y uno de los delegados que no recibió su credencial. Prieto puntualizó que esos individuos están acompañados aquí por elementos como el terrorista Félix Rodríguez Mendigutía y también tienen relaciones con Luis Posada Carriles, autor confeso de la voladura de un avión comercial cubano en 1976, y de otros numerosos atentados en Cuba y el extranjero.

Rodríguez Mendigutía participó en la invasión de Playa Girón (1961), estuvo implicado en el tráfico de armas y drogas en apoyo a la contrarrevolución nicaraguense y atacó embarcaciones civiles que transportaban mercancías a Cuba.

Además estuvo implicado, por indicación de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, en el asesinato de (Ernesto) Che Guevara en Bolivia.

Cómo se puede hablar de diálogo entre las Américas con la participación de terroristas, cuestionó Prieto.

El comunicado de la delegación asegura que “no compartirá el mismo espacio de mercenarios y terroristas” y exige que esos elementos sean expulsados del evento por no representar al digno pueblo cubano.

En la sesión inaugural hablaron el presidente panameño, Juan Carlos Varela, el ex mandatario estadounidense Bill Clinton y la secretaria ejecutiva de la Cepal (Comisión Económica para América Latina), entre otras personalidades.

El foro social reanudará mañana sus labores con la instalación de las mesas de trabajo sobre los temas educación, salud, energía, desarrollo sostenible y medio ambiente, participación ciudadana y gobernabilidad democrática.

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