La desaparición del socialismo real y su tránsito a la economía de mercado han obligado a una transformación profunda en el sistema de referencias, incluso en países socialistas como Cuba y Venezuela donde se dan formas de acomodamiento económico interno que inciden sobre aspectos importantes del modelo económico aplicado y sobre el marxismo. Pero es en los países capitalistas, sobre todo en los llamados avanzados, donde se cierra con violencia el debate con el pensamiento marxista, postulando el capitalismo como única verdad para la humanidad. Esto se verifica en la academia, en la docencia y –particularmente– en los programas de estudio de economía. Hasta los años setenta fue tangible la presencia de materias críticas del pensamiento dominante y de una diversidad de textos de autores marxistas, en los que predominaba un enfoque global de la economía como ciencia social.
Escribir hoy de marxismo sería un mero ejercicio teórico si no fuésemos capaces de “actualizar” las categorías marxistas para comprender el capitalismo contemporáneo. Si es cierto que uno de los más grandes legados del revolucionario de Tréveris es el de su metodología –a través de la cual es posible leer e interpretar las tendencias de la economía capitalista para poder luego actuar para transformarla y superarla (mediante el socialismo)–, entonces ningún marxista debería preocuparse por que Marx no lo haya “dicho todo”.
Sin embargo, lo que se oficializó fue un marxismo ortodoxo y en una dimensión propagandística burocrática que llevó a su dogmatización, al punto de etiquetar como antimarxistas y de excluir de la “corriente principal” a pensadores como Gramsci, Lukács, Althusser, Che Guevara y otros que no quisieron renunciar a su propia originalidad. El dogmatismo condujo a diversas interpretaciones extremas del marxismo, a un cierto teoricismo y a la pérdida de contacto con la realidad, tanto del mundo socialista como del capitalista;
en esas circunstancias, el marxismo genuino, innovador y contextual, no pudo concentrarse y denunciar eficaz y oportunamente las contradicciones del socialismo real, que lo llevaron más tarde al colapso.
Lenin pensaba que la transición del capitalismo a un régimen “superior” podía realizarse en un solo país y que, bajo determinadas circunstancias aparentemente desfavorables, tal vez ello ocurra en los considerados eslabones más débiles del sistema y no donde el capitalismo hubiese agotado sus posibilidades de desarrollo, como previeron Marx y Engels. Esta idea agrega mayor complejidad a toda transición, no solo en relación con su rumbo sino con las condiciones de vínculos orgánicos con los movimientos impulsores de los procesos de transformación.
No debe olvidarse la tesis de Guevara que plantea que muchos países “subdesarrollados”, incluso con gobiernos democráticos y progresistas, son aliados del capital financiero internacional, constituyendo –en los hechos– polos semi-periféricos de expansión del capital. Contra la ortodoxia y la superficialidad, que con frecuencia han contaminado a muchos intelectuales, y contra la utilización impropia, mística e interesada de Marx y su obra, hoy se recupera la lección del “maestro de la crítica de la economía política” con
seriedad y aspiraciones de conducir una profunda crítica contra las nuevas formas que asume el capital. En ese intento aparecen temas considerados centrales en la actual dinámica del capitalismo.

Con la definición del Banco Central Europeo:
«Las monedas digitales no son formas completas de dinero y se definen como una representación digital de valor, no emitida por un banco central, una institución de crédito o una institución de dinero electrónico, que en algunas circunstancias puede utilizarse como alternativa al dinero».
(De Bonis R., Vangelisti M.I. (2019), Moneta. Dai buoi di Omero ai Bitcoin, Il Mulino, Bolonia, pág. 153-154)
La revista Forbes entendió que la clave para la desconexión del sistema financiero basado en el dólar radica en encontrar una alternativa a la arquitectura del sistema de pagos internacionales:
« Las restricciones de las sanciones del Tesoro contra el Irán significan que el intercambio de criptomonedas bajo la jurisdicción de Estados Unidos no se autorizaría para comerciar con el nuevo token.». ( Fanusie Y., Robinson T. (2018), Bitcoin laundering... Center on Sanctions & Illicit Finance.)
Por supuesto, incluso en el ciberespacio monetario, hay que repetir algunas reglas: en la medida en que el sistema monetario mundial alternativo integra países con niveles muy diferentes de desarrollo de las fuerzas productivas y con una frágil situación de la balanza de pagos, es importante que el sistema incorpore un procedimiento de compensación de pagos para facilitar la liquidación de los pagos internacionales sin tener que recurrir a las reservas acumuladas en el pasado fracaso. Este requisito parece ser incompatible con un sistema de bloques anónimos como los que, promovido con bitcoin, pero puede ser factible con un sistema basado en una cuenta de unidad virtual administrado centralmente.
La digitalización de una moneda fiduciaria tambaleante no es suficiente para hacerla atractiva a los inversores o acreedores extranjeros, pero con la llegada de estos nuevos medios de pago, desconectados de los bancos centrales, permite utilizar la moneda de manera política, como alternativa a las antiguas monedas. De hecho, recordemos que las criptomonedas son monedas que no están vinculadas a un banco central, sino que se crean con un algoritmo informático bastante complicado, por lo que podemos definirlas como monedas fuera del control de los circuitos convencionales, al menos si se utilizan en una clave de cooperación fuera de la lógica imperial. Desde el punto de vista del enfoque marxista también podríamos objetar que las criptomonedas no están conectadas a la producción real e incluso en este momento la moneda no está completamente conectada a la producción real, ya que los bancos centrales pueden decidir autónomamente si aumentar la cantidad de dinero que circula.
Algunos economistas, creen que, en este momento concreto de la historia,
para quienes pretenden perseguir objetivos antiimperialistas
y la transformación del mundo en clave socialista, es necesario centrar su atención
 en la importancia que ha adquirido la acumulación y gestión
de capital ficticio a escala internacional.
El objetivo central está en la formación de una visión común en la idea de crear una comunidad y una humanidad con un destino compartido considerando los esfuerzos conjuntos para crear condiciones favorables para la expansión del comercio, las actividades económicas y de inversión, el desarrollo de conjuntos de alta tecnología de la economía, la modernización de diversas industrias, la ejecución de proyectos para el desarrollo del transporte, el transporte y la logística, la energía, la agricultura, la información y las comunicaciones y otras infraestructuras, y mejorar la competitividad económica de los Estados Miembros, incluida la vinculación de la brecha tecnológica entre los países, mejorando el nivel y la calidad de vida de la población de los Estados Miembros de la Organización.
Las criptomonedas desempañan un papel fundamental en un sistema que quiere liberarse del control de los bancos centrales sobre el dinero. De hecho, algunos estudiosos sostienen que la influencia del poder político en los bancos centrales nunca se ha producido, pero viceversa los bancos centrales sí han influido en los gobiernos.

Con el Gobierno del economista prof. Draghi, Italia ha entrado definitivamente en la fase de cesión completa de la soberanía popular y nacional, continuando la larga fase de control comisarial por parte de los poderes fuertes de la Unión Europea en interés de la burguesía transnacional, como alma palpitante del polo imperialista europeo.
Esto sucede en nombre de la prevalencia de la ciencia económica entendida como la ciencia del modo de producción capitalista orientada a la ganancia y al desarrollo compatible sólo con las necesidades de hacer negocios en el mercado de capitales sin dar ninguna respuesta positiva a los problemas acuciantes del desarrollo cualitativo que pueda resolver las necesidades de los trabajadores, los explotados, los desempleados, los migrantes.
Pero si el conjunto de fuerzas políticas parlamentarias que son todas internas al gobierno de Draghi, creando de hecho un arco de fuerzas anticonstitucional ya que no respetan los dictados de la Constitución italiana, se presentan como fuerzas de la esperanza y de la recuperación económica, debemos preguntarnos cómo van a lograr la aplicación de una ciencia económica y social del pensamiento único: es decir, un poder absoluto de “masacre social”.

El desarrollo de instrumentos y metodologías, cuantitativas y cualitativas, ha sido uno de los puntos fuertes de la ciencia económica; y desde su creación en el siglo xix.
Una de las direcciones de los debates historicos fue rechazar o aceptar la neutralidad de la evaluación de los instrumentos convencionales de la macro y microeconomía y otras áreas de la ciencia económica; además, se discutió si estos instrumentos podrían ser la única forma objetiva de lograr resultados verdaderamente científicos en la investigación económica.
Las ciencias económicas son un fenómeno relativamente reciente, al menos en comparación con otras disciplinas científicas, pero han logrado consolidarse como el principal instrumento de medición de la realidad social y como un medio fundamental para controlar y gestionar la propia sociedad.
La pretensión científica de esta disciplina, en sentido amplio como política económica internacional, es, de manera estricta e indiscutible, una cuestión política, la implantación de una visión ideológica. Hoy, más que nunca, podemos ver esto: el fracaso del modelo dominante neoliberal y capitalista, en general, está ante los ojos de todos, destacando su seriedad. Un modelo económico-cultural que debería haber garantizado una prosperidad generalizada y una mejora de las condiciones de vida ha generado todo lo contrario, una crisis global, una crisis de civilización.

Como ya hemos tenido ocasión de subrayar en diversas obras, el ciclo económico en el que nos encontramos comenzó hace más de cuarenta años, cuando la crisis de sobreproducción dio lugar a una gran y aún no resuelta crisis de acumulación capitalista. Hasta el día de hoy, solo gracias al análisis de Marx se puede entender y evaluar críticamente el funcionamiento y las contradicciones del sistema capitalista y, por lo tanto, de su modo de producción.
Está claro que la economía política marxista (o más bien la crítica de la economía política) es ciencia e ideología crítica al mismo tiempo. La crítica no puede tener como objeto la transformación de la ciencia en un poder absoluto; para Marx, la crítica al pensamiento que la precedió llevó a un pensamiento de síntesis.
Desde este punto de vista, tales necesidades no tienen ningún juicio de valor subjetivo, ya que son las condiciones subjetivas a partir de las cuales se derivan los juicios de valor, la ideología y las doctrinas políticas.
Ha habido muchos intentos de separar los elementos puramente objetivos de la economía de aquellos que implican un juicio de valor. Estamos de acuerdo en que, para los fines de la teoría y el análisis, ambos aspectos están inextricablemente unidos. Como se mencionó anteriormente, una de las características de la ciencia de la modernidad es la creación de representaciones idealizadas de la realidad que pueden conducir a conceptos no empíricos, es decir, no alcanzable en la realidad.

El hecho de que el criterio de la investigación del modelo asuma un juicio de valor en los estudios económicos no significa que el proceso de investigación y sus resultados no sean científicos, pero el uso de la economia pura no debe ser fuera de la solucion inmediata y total de los intereses de los trabajadores, desempleados, migrantes y todos los explotados. La esencia de los estudios de Economía Política consiste en comprender lo que hay detrás de estos modelos económicos, revelando las verdaderas relaciones sociales de producción.
Para finalizar, es importante recalcar que nosotros, del área de la oposicion real y conflictual al Gobierno Draghi, como EUROSTOP, la Red Comunista, el CESTES, el Sindicato USB, desde hace trece años venimos proponiendo un ALBA euromediterráneo que lleve al desprendimiento de asfixia del euro, de los banqueros, de la deuda, de la especulación, para crear un espacio de los pueblos del Mediterráneo que mire al ALBA latinoamericano tanto en una perspectiva socialista transicional, como en una economía. Con la formación de su propio banco, con su propia moneda, con la solidaridad y la cooperación basadas no en ventajas comparativas y absolutas, sino en ventajas complementarias entre los distintos países. Esta idea está ahora en la agenda no solo en Italia sino también en Espana, Francia y Portugal.
Amanecer, pues, para una humanidad futura que ya no debe ser sometida al Gobierno de la economia que domina la realidad politica de los intereses de los explotados que con la fuerzas politica y sindical de clase se ponen contra al Gobierno Draghi combatiendo contra la barbarie y la opresión del imperialismo y el liberalismo.

https://www.farodiroma.it/el-gobierno-draghi-no-puede-transformar-la-ciencia-economica-social-en-un-poder-absoludo-por-luciano-vasapollo/

 

En este contexto de pandemia mundial, las contradicciones del sistema capitalista, basado en el beneficio y la explotación del hombre sobre el hombre y sobre la naturaleza, no pueden sino profundizarse. Sin embargo, de países como Cuba y Venezuela tenemos un ejemplo de contrartendencia. Aquí, junto con un sistema económico basado en la planificación orientada al bienestar de la colectividad, funcionan los valores de la cooperación y la solidaridad internacional.
Por este motivo, Luciano Vasapollo, profesor universitario de la Sapienza de Roma y miembro de la Secretaría ejecutiva internacional de la Red de intelectuales, movimientos sociales, artistas en Defensa de la Humanidad (REDH)y Rita Martufi, coordinadora del Capítulo italiano de REDH y directora científica del CESTES (Centro de Estudios de las Transformaciones Económicas y Sociales), reavivan el llamamiento para la concesión del Premio Nobel de la Paz a los médicos cubanos, también porque Cuba, como decía el Comandante en Jefe Fidel, “no exporta bombas, sino médicos”.
El Capítulo italiano de la Red en Defensa de la Humanidad ha llevado adelante, junto con esta más reciente del Premio Nobel, muchas batallas, como la contra el bloqueo en Cuba y Venezuela, por la liberación de los Cinco héroes cubanos encarcelados injustamente en las cárceles estadounidenses por defender su patria de los ataques imperialistas. Esta continua batalla por las ideas, para usar aún una expresión muy apropiada de Fidel Castro, ha sido animada dentro del Capítulo italiano formado por intelectuales, profesores universitarios y militantes marxistas en conexión con culturas y movimientos de base de diversa inspiración. Este es sin duda un valor importante, que ha permitido ampliar el campo de la solidaridad internacional con Cuba y los demás países asediados por el líder unipolar, hoy ineluctablemente en crisis.
Entre las organizaciones presentes en el Capítulo italiano podemos recordar a las marxistas como la Red de los Comunistas, el periódico Contropiano, Nuestra América, el centro de estudios CESTES, la organización juvenil Noi Restiamo, pero también experiencias cristianas básicas como el Farodiroma y la Asociación padre Virginio Rotondi para un periodismo de paz, fundada por el director de FarodiRoma, Salvatore Izzo. Vecinos y compañeros de camino en el Capítulo italiano son también hombres de Iglesia y representados, en el mundo cultural en la academia, de la cultura progresista y reformista radical.

Como es sabido, las brigadas médicas cubanas Henry Reeve trabajaron mucho antes de la epidemia mundial en muchos países a menudo olvidados por los Estados y las multinacionales occidentales, como en África durante la epidemia de ébola o en Centroamérica, como consecuencia de catástrofes como terremotos y huracanes. Sin embargo, durante la primera pandemia, los médicos cubanos asistieron a los países más ricos de Europa, que, por otra parte, se alinearon con los Estados Unidos en la aplicación del bloqueo. Italia también ha sido testigo de la ayuda de Cuba.
Como se ha dicho, la fuerza de REDH y del Capítulo italiano reside sobre todo en la pluralidad de culturas que expresa. Reúne a todos aquellos que, más allá de su formación y de su orientación política y cultural, han comprendido que la lucha por la humanidad en el protagonismo colectivo y en contraste con toda autorreferencialidad y contra los nocivos protagonismos individualistas, no se puede separar de la lucha contra el imperialismo y la crítica del sistema económico que funda la mercantilización y la reificación de todo ámbito humano.
En este momento histórico, marcado por el estallido de desigualdades y la incapacidad del sistema para proteger a los más débiles y excluidos de la globalización, de los países de la transición, como Cuba y Venezuela, se nos muestra el camino, aunque lleno de obstáculos, para una futura humanidad. Para defender esta conquista y esta vía de paz, el Capítulo italiano reactiva esta batalla de contrartendencia por el Premio Nobel de la Paz a los médicos cubanos, Consciente de la capacidad que las fuerzas más coherentemente comprometidas para la defensa de los pueblos tienen de mover las conciencias, demasiado a menudo adormecidas por la cultura desviada del beneficio y de la mercantilización.

http://www.farodiroma.it/medicos-no-bombas-en-el-contexto-de-la-pandemia-catolicos-y-marxistas-del-capitulo-italiano-redh-se-encuentran-en-esta-consigna-de-fidel-vasapollo-el-hombre-en-el-centro-de-toda-politica/

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