En la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y Defensa de la Vida, celebrada en  Tiquipaya, Bolivia, del 10 al 12 de octubre de este año, los allí presentes adoptaron la decisión de  retomar por su vigencia,- y así quedó recogido en la Declaración Final-  el mensaje que la Red En defensa de humanidad hiciera en junio de 2012 a la Cumbre de Río+20 y exigir, por todos los medios a nuestro alcance, ante el sistema de organismos internacionales de las Naciones Unidas lo siguiente:
 
 “La solución no puede ser impedir el desarrollo a los que más lo necesitan. Lo real es que todo lo que contribuya hoy al subdesarrollo y la pobreza constituye una violación flagrante de la ecología. (…) Si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestrucción, hay que distribuir mejor las riquezas y tecnologías disponibles en el planeta. Menos lujo y menos despilfarro en unos pocos países para que haya menos pobreza y menos hambre en gran parte de la Tierra. (…) Cesen los egoísmos, cesen los hegemonismos, cesen la insensibilidad, la irresponsabilidad y el engaño.”
Fidel Castro, Río de Janeiro, 1992.
 
Han pasado tres años desde que se realizara en junio 2012, la Cumbre de los Pueblos paralela a la de Naciones Unidas conocida como Rio+20. En aquel momento la Red En defensa de la humanidad  hizo un llamado a los  movimientos sociales, a líderes sociales en general,  gobiernos, y a todas  las personas de buena voluntad a movilizarse en contra del modelo suicida que se ha impuesto al mundo, y que nos deja como única alternativa la extinción de la especie humana.
 
Hoy, a las puertas de la COP 21, París 2015, donde se espera la firma de un nuevo acuerdo climático, no existen motivos para estar satisfechos, pues nada nos induce a pensar que habrá consenso en adoptar las verdaderas soluciones que reclama la gravedad del momento. Cabe retomar la consigna abrazada en Copenhague: No cambiemos el clima ¡Cambiemos el sistema! Si no enfrentamos las verdaderas causas de la catástrofe, no podremos evitarla.  
 
En la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y Defensa de la Vida, celebrada en  Tiquipaya, Bolivia, del 10 al 12 de octubre de este año, los allí presentes  adoptaron la decisión de  retomar por su vigencia, y así quedó recogido en la Declaración Final,  el mensaje que la Red En defensa de humanidad hiciera en junio de 2012 a la Cumbre de Río+20 y exigir, por todos los medios a nuestro alcance, ante el sistema de organismos internacionales de las Naciones Unidas:
 
1.- Refutar la pretensión de las nuevas tesis planteadas en torno a la “economía verde”. Rechazar este concepto y cualquier otra forma de explotación por parte del poder transnacional y exigir un abordaje multisectorial y multidimensional del enfrentamiento a la crisis.


2.- Condenar la privatización de los recursos naturales y toda forma de mercantilización de la naturaleza. Reconocer y valorar la concepción integral de la vida de las culturas originarias y de los principios de  solidaridad, igualdad, complementariedad y reciprocidad en que se basan alternativas como el Buen Vivir y otras, para la relación armónica con la  naturaleza y la supervivencia de la especie humana.


3.- Reconocer la urgencia de colocar la defensa de  los derechos de nuestra especie y de la naturaleza como eje central de las negociaciones e instrumentos normativos internacionales en detrimento de los derechos del capital. Desde esa perspectiva, reconocer la necesidad de un tribunal penal sobre el ambiente.


4.- Que se condenen las guerras, las políticas imperiales y la carrera armamentista como las mayores agresiones al medio ambiente y a la preservación de la especie humana, tanto por sus consecuencias directas como por los gastos incalculables que provocan. Estos recursos bien podrían utilizarse para solventar los principales retos sociales y medioambientales que enfrenta la humanidad. Que se denuncie el carácter suicida de los arsenales nucleares y se demande su eliminación y prohibición absoluta.


5.- Que las autoridades públicas asuman  como obligación principal aplicar un enfoque  basado en los derechos de sustentabilidad, bienestar y progreso de la sociedad, y se reivindique  la responsabilidad inexcusable de los gobiernos de proporcionar servicios esenciales para la vida a la totalidad de los ciudadanos. Que cambien radicalmente los indicadores de desarrollo y progreso para que tengan en cuenta los costos ambientales, la equidad social  y el desarrollo humano.


6.- Que se reconozca como imprescindible la transformación de los  patrones de producción, consumo y distribución del ingreso. La búsqueda de acumulación creciente de ganancias y la orientación de la producción en función de la demanda solvente y no de la necesidad social, propia del sistema capitalista, no puede, ni podrá nunca, generar igualdad, eliminar la pobreza, ni garantizar un desarrollo armónico con la conservación del medio ambiente. La urgencia real de migrar hacia tecnologías no contaminantes no puede reducir los análisis a  aspectos meramente tecnológicos.


7.- Que el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas, reconocido en la Declaración de Río, se traduzca en reales mecanismos de financiación, flexibilidades y políticas de acceso a la tecnología y el conocimiento para los países más necesitados y en obligaciones ineludibles para los países industrializados.


8.- Denunciar el cínico “discurso limpio” de las potencias del Norte que intentan hoy inculpar a los países del Sur mientras ocultan su responsabilidad histórica y presente en el atraso de las tecnologías de esos países y en la deformación de sus economías y favorecen las operaciones “sucias” de las transnacionales en el Sur. Las marcas  y patentes “verdes”  deben ser denunciadas como un renovado y peligroso mecanismo de reafirmación de la dominación hacia todos los países tecnológicamente dependientes.


9.- Que la Cumbre se pronuncie por la imprescindible evaluación  precautoria de las tecnologías según sus impactos sociales y ambientales. Debe gestarse con urgencia una Convención mundial para el control de tecnologías nuevas y emergentes,  basada en el principio de precaución y la evaluación participativa.


10.- Denunciar la llamada obsolescencia programada y que se favorezcan las tecnologías que atiendan a la máxima vida útil de los productos, beneficien la estandarización, la reparación,  el reciclaje y un mínimo de desechos, de manera que se satisfagan las necesidades humanas con el menor costo ambiental.


11.- Condenar el control del comercio mundial por las transnacionales y el papel de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en la imposición de acuerdos que legitiman la desigualdad y la exclusión e impiden el ejercicio de políticas públicas soberanas. Promover acciones concretas para lograr un intercambio comercial más justo, y en armonía con los requerimientos medioambientales.


12.- Acordar medidas concretas para frenar la  volatilidad de los precios de los alimentos y la especulación en los mercados de productos básicos, como medio indispensable para combatir el hambre y la pobreza.


13.- Denunciar la compra masiva de tierras en países del Sur por parte de potencias extranjeras  y multinacionales para explotar sus recursos naturales o dedicarlos a proyectos que comprometen el  medio ambiente o el equilibrio de sus ecosistemas.


14.- Promover un convenio marco para la responsabilidad ambiental y social de las empresas y legislaciones nacionales que condenen prácticas nocivas y abusivas de las mismas, teniendo  en cuenta el carácter transnacional de sus operaciones


15.- Promover acciones de control sobre la publicidad comercial, la incitación al consumo desmedido y la creación de falsas necesidades, sobre todo los dirigidos a la infancia y la juventud, y establecer en cambio políticas de impulso a la publicidad de bien público, que constituya  fuente de información y prácticas sustentables.


16.- Que se realice un firme pronunciamiento en favor de orientar  la educación y la ciencia en beneficio del desarrollo humano y no en función del mercado, basada en una nueva ética del consumo que, sin sacrificar lo esencial de las satisfacciones materiales, rechace los productos fruto de prácticas ecológicamente agresivas o del trabajo esclavo y de otras formas de explotación.


17.- Promover la revisión y modificación del sistema de propiedad intelectual vigente, a la luz de las negociaciones medioambientales, la agenda de lucha contra el cambio climático y los derechos humanos, de modo que pueda facilitarse la transferencia de tecnologías y conocimientos prácticos ambientalmente sanos, o el acceso a ellos.


18.- Exigir a la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) como organización del sistema de Naciones Unidas, que enfrente la urgente necesidad de un cambio de paradigma en torno a la investigación científica internacional y el conocimiento, de manera que, dejando a un lado  los mecanismos de mercado,  fomente la necesaria colaboración, la investigación coordinada y la difusión y aplicación de sus resultados a gran escala.  Que se implementen por esta organización los mecanismos  necesarios  para propiciar en el menor tiempo posible una transición energética efectiva y las medidas de mitigación del cambio climático.


19.- Que se promueva una reevaluación integral del sistema de gobernanza ambiental existente, que ha demostrado ser incapaz de frenar la catástrofe ecológica, y se sienten las bases de uno nuevo, inclusivo, auténticamente democrático y participativo, que se dirija a las causas profundas de la crisis, y sea capaz de promover soluciones reales a estos problemas para las actuales y futuras generaciones. Generar un nuevo Contrato Social en nuestros países y a escala internacional.
 
 Red En Defensa de la Humanidad-Cuba / La Habana, 12 de noviembre de 2015

Fuente: http://www.especieenpeligro.org/index.php/cuba/2998-mensaje-de-la-red-en-defensa-de-la-humanidad-cuba-ante-la-cop-21-paris-2015

Expresó Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la XXI Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidassobre el Cambio Climático, París, Francia, el 30 de noviembre de 2015

Señor Presidente FrancoisHollande;

Señor Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon;

Distinguidos Jefes de Estado y de Gobierno, delegados e invitados;

Señor Presidente:

Permítame, ante todo, expresar las condolencias del pueblo y gobierno de Cuba, al puebloy gobierno de Francia por las víctimas que ocasionaron los atroces atentados terroristas en París.

Han transcurrido 23 años desde que en la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro, el Líder Histórico de la Revolución Cubana, Comandante en JefeFidel Castro Ruz, alertara que, y cito, “una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre”. Ya entonces adelantaba que la única solución real y justa debía venir de la modificación de los patrones de producción y consumo surgidos de las antiguas metrópolis coloniales, de políticas imperiales que generaron el atraso y la pobreza para la inmensa mayoría de la humanidad, además de la promoción de un orden económico internacional más justo y equitativo.

Ello sigue siendo hoy una condición indispensable para estabilizar la temperatura global en el entorno de 1,5°C, como justamente reclamamos los pequeños Estados insulares en desarrollo que estamos en la primera línea de enfrentamiento al cambio climático global.

Cuba asiste a esta Conferencia para abogar por un acuerdo sustentado en una aplicación más efectiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas. El acuerdo de París debe entrañar un firme compromiso global para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero con base en el principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas, y el establecimiento de un renovado marco de cooperación internacional que asegure la provisión y escalamiento de los recursos y la transferencia de tecnologías para que los países en desarrollo podamos cumplir con las disposiciones del acuerdo.

No se pueden combatir los efectos del cambio climático obstaculizando el desarrollo de los que más lo necesitan ni los esfuerzos nacionales para erradicar la pobreza y el hambre en una extendida geografía de nuestro planeta común.

Señor Presidente:

La humanidad tiene puesta sus esperanzas en los resultados de esta Conferencia, la cual deberá conducir a un acuerdo justo y balanceado, sin retroceder en el compromiso y liderazgo que corresponde a los países desarrollados, que deben asumir con determinación y proporcionalidad su responsabilidad histórica.

Si hace 23 años ya era casi tarde para hacer lo que debíamos haber hecho hacía mucho tiempo, hoy resulta inmoral continuar postergando una acción internacional fortalecida para enfrentar los efectos del cambio climático global. Nosotros, los países en desarrollo, con el apoyo requerido, haremos lo que nos corresponde en esta lucha, que es también nuestra.

Muchas gracias.

Como en las 23 ocasiones anteriores, la Asamblea General de la ONU condenó de manera contundente el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba.

La primera presentación del informe cubano contra el bloqueo desde los anuncios del 17 de diciembre pasado obtuvo la mayor aceptación de su historia con 191 países a favor de eliminar esa política, dos votos en contra de Estados Unidos e Israel y ninguna abstención.

Como en las 23 ocasiones anteriores, la Asamblea General de la ONU condenó de manera contundente el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba.

Pero en esta ocasión se trató de las mayor votación favorable que ha obtenido la resolución contra el bloqueo presentada por Cuba en la ONU. Es asimismo, la resolución que mayor consenso genera en ese órgano mundial.

Estados Unidos quedó aún más aislado que de costumbre y su voto en contra solo fue acompañado por su aliado incondicional sionista.

LA PAZ, Bolivia.—“Soñá­ba­mos pisar la tierra donde el Che sembró su luz  para alumbrar los caminos donde claudicar nunca fue ni será una opción”, expresó aquí el antiterrorista Gerardo Her­nández Nor­­de­lo, en acto de recibimiento a los seis héroes cubanos,  por el mandatario boliviano Evo Morales Ayma.

El Presidente de Bolivia, seguidamente, condecoró con la orden “Le­gión de Honor Mariscal Andrés de Santa Cruz y Calahumana” en el grado de Caballero, a Gerardo Her­nández, Ramón Labañino, René Gon­zález, Fernando González, An­tonio Guerrero y al coronel Orlando Cardoso  Villavicencio.

Los seis héroes y parte de sus familias arribaron en la madrugada del lunes a La Paz para efectuar un recorrido por el país, que incluye actos conmemorativos el 8 y 9 de octubre en Va­llegrande y La Hi­gue­ra, sitios relacionados con la caída en combate del Comandante Er­nesto Guevara y sus compañeros de la guerrilla latinoamericana.

En las palabras de bienvenida el Presidente boliviano manifestó el orgullo de recibirlos en el Palacio de Gobierno y condecorarlos. “Un pe­queño reconocimiento de admiración por su lucha, valentía y fortaleza. Con la liberación de ustedes no solamente triunfó Cuba sino ganó el mundo antimperialista, pues para mí los hermanos no solamente son héroes cubanos, son héroes latinoamericanos”, dijo.

Destacó que tuvo que llegar el pueblo al poder para recibir a personalidades del mundo en Bolivia, y ratificó su posición contraria al bloqueo de Estados Unidos contra Cuba y exigió el cese del mismo, al tiempo que reconoció los principios y la inteligencia del líder de la Re­volución Cubana, Fidel Castro, y del Pre­si­dente, Raúl Castro.

Al hablar en nombre de los homenajeados, Gerardo Hernán­dez resaltó que recibían la condecoración en nombre del pueblo cubano y agradeció a Morales por su ejemplo de valentía y de solidaridad con Cuba, y por el apoyo a la causa de los Cinco: “No olvidaremos jamás cuando, des­de nuestras celdas, escuchábamos su enérgica voz haciendo suya nuestra causa”, señaló.

Tras concluir el acto, en declaraciones exclusivas a Granma, Her­nández Nordelo señaló que la visita a Bolivia es “una vieja deuda, algo que teníamos pendiente. Un sueño hecho realidad, pues para todo revolucionario es un lugar obligado el andar los caminos del Che”.

Dijo que “desde pequeño crecimos diciendo: “¡Seremos como el Che!” y hemos dedicado nuestra vi­da tratando de parecernos a él lo más posible, y seguir su ejemplo, que es muy difícil. Andando sus ca­minos, nos sentimos más cerca de esa gran responsabilidad que nos inspiró, y nos guio en nuestra lucha por la justicia.

Por su parte, Antonio Guerrero reveló sobre la existencia de un poema dedicado al Che, el cual escribió en la prisión de Florence, Colorado: “Tuve el honor de que ese poema titulado El ejemplo del Che se publicara en la primera antología  en lengua inglesa que se hizo del Comandante Guevara, la cual recogió a grandes poetas y cantautores del mundo. Primero salió en la re­vista Tricontinental, y un buen día recibí una carta en la prisión pidiéndome autorización para que formara parte del libro”.

Destacó Guerrero que el encuentro histórico en Vallegrande y La Higuera va a tener muchas emociones y memorias. “Todos los cubanos en nuestras vidas hemos pensado en esos momentos finales donde el Che fue asesinado, aunque el Co­mandante Guevara no ha muerto, regresó a Cuba y sus restos los tenemos allá en Santa Clara.

“Nos ha acompañado y nos acompañan. De él aprendimos los mejores valores cuando éramos niños. Nuestra presencia aquí es un compromiso más con él y con su tropa de jamás fallarle. Nos acompañó en la prisión su ejemplo, y de ahí el poema”.

Grupos de solidaridad bolivianos e integrantes de la brigada médica cubana que aquí laboran y de la sede diplomática cubana encabezada por su embajador Benigno Pérez, vitorearon la presencia de nuestros seis héroes a su llegada a Bolivia, mientras ellos visiblemente emocionados reciprocaron los saludos y los abrazos.

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