El cuadro continental de Nuestra America indo-africana vive hoy una agitación política y social muy grande; se está modificando la situación y cuánto se arriesga con el reencontrado papel de los EEUU.
 Como siempre la nuestra area cultural y politica , que llaman Eurochavista, a partir de la Red de los Comunistas de Italia, hemos analizado que estos son los efectos de una crisis sistémica que desde el 2007 golpea al desarrollo capitalista y a los países imperialistas que, para retomar el control político y el crecimiento económico, se ven obligados a abrir nuevos frentes de conflicto y de guerra mientras que continúan las propias "guerras" internas contra las clases subalternas.
El impeachment (destitución) de la Presidente Dilma Rousseff es un auténtico Golpe, por la vía de un ajuste de cuentas que ha lanzado la burguesía vinculada a los intereses industriales y comerciales estadounidenses y la propia estrategia geopolítica del imperialismo USA. El fin real es destruir cualquier forma de proteccionismo comercial como el pretendido por los gobiernos dirigidos por el PT, liquidar su aportación fundamental a los procesos de integración latinoamericana de más marcado carácter antimperialista (como ALBA, CELAC y UNASUR), al tiempo que lanzar un duro ataque al área de los BRICS que en estos años han desarrollado políticas económicas nacionales e internacionales y políticas comerciales que han dejado en desventaja a las multinacionales estadounidenses.

Es la misma agresión que se puede ver por detrás de los acontecimientos en Venezuela. Desde el inicio de la revolución bolivariana y todavía más en estos últimos tres años el imperialismo estadounidense intenta de todos los modos desestabilizar al gobierno de Nicolás Maduro. Asistimos a un enfrentamiento tremendo en el que la resistencia política del PSUV, del PCV y la defensa de la soberanía nacional por parte del movimiento chavista han sido los elementos que, hoy, caracterizan la continuidad del gobierno revolucionario y de la dirección política del Presidente.
Diferente es el carácter de los acontecimientos en Colombia, donde se ha firmado un acuerdo de paz después de cincuenta años de guerrilla de las FARC. El "Acuerdo final por el fin del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera en Colombia", firmado en Cuba entre la guerrilla y el gobierno colombiano, que marca un hito histórico favorecido por los gobiernos revolucionarios cubano y de Venezuela, no solamente tendrá que ser ratificado por un plebiscito popular en octubre, sino que todos los derechos básicos y fundamentales previstos en ese Acuerdo tendrán que poderse determinar a partir del cese al fuego bilateral definitivo.

Los eventos de América Latina tienen un significado particular porque tienen que ver con gobiernos y países que desde hace quince años intentan desengancharse del control imperialista para construir una mayor igualdad social y para afirmar los derechos de los pueblos.

Muchos acontecimientos están modificando los equilibrios que se habían afirmado en el continente en los últimos años con los gobiernos democráticos y populares constituidos a partir de la experiencia chavista de Venezuela.

Los Estados Unidos y las burguesías nacionales, aprovechando las dificultades económicas que castigan a esos países, como consecuencia de la crisis internacional, están intentando abortar las perspectivas de cambio por la vía de las elecciones, como ha sucedido en Argentina, pero también están realizando auténticos golpes de estado con la intención de restaurar el control del imperialismo norteamericano en esa parte del continente.

Claro que nunca el imperialismo ni el capitalismo han tenido interés alguno por la democracia, considerada solamente como "algo conveniente para el camino".

 

Tenemos que recordar que la democracia participativa bolivariana es un modelo político nuevo que introduce una nueva cultura revolucionaria por lo que hace a la administración del Estado, la gestión de la economía y por lo que hace a las relaciones entre instituciones y ciudadanos,
Confieso que al principio también toda nuestra área política estaba involuntariamente habituada a la visión eurocéntrica de la izquierda italiana, y tuvimos dificultades para entender esta nueva lógica de análisis político revolucionario que Chávez formuló en los primeros años de gobierno bolivariano. Después de su muerte y en estos últimos dos años, ha resultado evidente que el Comandante Supremo tenía razón, puesto que la transición al Socialismo del Siglo XXI es un proceso largo y complejo que implica también a sectores de la propia burguesía, que tendrá que reconocer la centralidad de la mayoría formada por el pueblo trabajador. Por eso el voluntarismo del sectarismo político, ya sea de grupo como individual, retardan la evolución del "legado político chavista", que impulsa una resistencia y un desarrollo de transicion al socialismo ne la diversificacion economico-productiva, que si tambien no completamente implementada se renforzò cuando el Gobierno del Presidente Maduro, despues de haber hecho autocritica de algunos errores cometidos empiezò a corre girlo con algunas nuevas ideas conseguiendo de relanzar la economia en una mas caracterizada planificaion socialista.
O sea, el chavismo ha producido un nivel de conciencia política en el pueblo revolucionario, que ha entendido que la crisis económica actual no la ha provocado el gobierno o el sistema bolivariano, como defiende instrumentalmente y provocadoramente la oposición y por eso apoya el programa de reformas estructurales del Presidente Maduro y resiste, porque la clase de los trabajadores venezolanos no quiere volver a los niveles de pobreza y explotación anteriores. Ésta es la importancia del legado político del Comandante Chávez, que es estrategia revolucionaria en la transición al socialismo además de orientación ideológica.
Creo que no tenemos que confundir la defensa de las conquista revolucionarias con la divulgación de los principios de la transición que regulan las actividades de la revolución bolivariana. O sea, hay que tener siempre presente la orientación de Chávez según la cual la defensa de las revolución bolivariana es un elemento orgánico de la propia transición al socialismo y sobre todo es un factor colectivo y de masas.
La importancia del "legado político" de Chávez, evidencia que es exactamente en función de estas características revolucionarias por lo que, hoy, la Venezuela bolivariana, los militantes del PSUV, del PCV,los chavistas y las masas populares fieles a los principios de la democracia participativa, han podido resistir a los ataques violentísimos promovidos por los EEUU. Está claro hoy que sin esta herencia política, sin el estímulo de resistencia para construir lo que Chávez definió como el Socialismo del Siglo XXI, sin la decisión de los trabajadores venezolanos de defender el proyecto de la democracia bolivariana, el imperialismo habría vencido y subvertido las dinámicas revolucionarias y progresistas de toda América Latina.
En Europa nosotros de la Red de los Comunistas, las organizaciones de clase de la Federacion Sindical Mundial, los revolucionarios que pratican la solidaridad internazionalista militante, defendemos esto porque Chávez y por tanto, hoy, el presidente Maduro han buscado siempre el discurso de la unidad y del crecimiento de las fuerzas de izquierda revolucionaria dentro de la sociedad bolivariana y sobre todo en función de la objetividad del interés de clase.

CUATRO F , Diario 4 F ,Venezuela año 2 , Num 88 ; del 28 Agosto al 4 septiembre De 2016

Por LUCIANO VASAPOLLO

 

Desde el inicio de la revolución chavista, y todavía más en estos últimos tres años, el imperialismo estadounidense busca de todos los modos posibles desestabilizar al gobierno bolivariano de Nicolás Maduro. En este período hemos asistido a un enfrentamiento tremendo, en que la resistencia

política del PSUV y la defensa de la soberanía nacional por parte del movimiento chavista han sido los elementos que caracterizan la continuidad del gobierno revolucionario y la dirección política del Presidente Maduro.

Sin embargo, en la Venezuela revolucionaria, el plan desestabilizador de Washington es todavía una hipótesis fallida, porque a pesar de las acciones terroristas, el pueblo bolivariano cree que el gobierno chavista de maduro conseguirá resolver los problemas de la crisis provocada por la caída del precio del petróleo del que dependían todos los programas e inversiones gubernamentales.

La crisis provocada y determinada por el imperio por la caída del precio del barril de petróleo hasta 28 dólares abrió espacio para la strategia organizada por la Casa Blanca para ocupar un cierto espacio en la difícil coyuntura venezolana. De hecho, hay que reconocer que en los últimos dos años la estabilidad del gobierno revolucionario bolivariano se ha visto sometida a una dura prueba, sobretodo con la agudización de la guerra económica.

Un contexto en el cual emergen dos factores políticos como elementos preponderantes y que continúan determinando la longevidad del cuadro geopolítico y geoestratégico de la Venezuela bolivariana y chavista.

El primero está representado por las características políticas y constitucionales del proceso participativo revolucionario de la democrazia de base y del protagonismo de las masas populares bolivarianas, que ha

cambiado por completo la relación Estado-ciudadano y que sigue siendo aceptado, querido y reforzado por el pueblo.

El segundo, por el contrario, hace referencia a la evolución socio-económica que en 18 años ha producido continuas mejoras en la calidad de vida de los sectores de clase, gracias a las actividades de las diferentes Misiones que el gobierno bolivariano creó, cambiando el destino de la renta petrolera. O sea, los miles de millones de dólares que antes beneficiaban a las multinacionales y los especuladores de la burguesía

venezolana, durante los gobiernos de Chávez y de Maduro han servido para financiar los proyectos sociales, de infraestructuras y de la economía socialista. Y esto, el pueblo revolucionario lo sabe, como sabe también

que el contrabando, la economía dolarizada, el sabotaje económico y la corrupción son fenómenos externos al proyecto revolucionario. Podemos decir también que muchos sectores populares critican al gobierno, aunque es el suyo, pero por no recorrer a la represión dura frente a los terroristas, los especuladores, los contrabandistas y otros.

Al mismo tiempo, el bla-bla-bla de los fascistoides Capriles y Henry Ramos Allup no ha conseguido hacer olvidar a los trabajadores que en estos años de gobiernos chavistas han construido millones de casas populares, impuesto el contrato nacional de trabajo, fijado nuevos aumentos salariales y disciplinado el sistema de pensiones. Además, han desarrollado la ocupación por la vía de las cooperativas y realizando una serie de proyectos que han cambiado la cara de Venezuela, sobre todo en relación a las llamadas infraestructuras sociales que ofrecen gratuitamente instrucción, transporte, cultura, información, deporte y

salud a quienes antes estaban excluidos.

Una resistencia y un desarrollo de transicion al soialismo ne la diversificacion economica-productiva que se reforzó cuando el gobierno de Nicolás Maduro, después de haber hecho autocrítica de algunos errores

cometidos en el campo económico, empezó a corregirlos demostrando tener control de la situación y consiguiendo relanzarla en sentido revolucionario, consiguiendo así el apoyo de la mayoría de la población

que reconoce los esfuerzos del gobierno revolucionario bolivariano chavista del Presidente.

Durante la recién concluida Cumbre de la AEC, el General de Ejército ratificó, una vez más, el apoyo de Cuba a la Revolución Boli­variana y Chavista, al Presidente Nicolás Ma­duro Moros.

El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, despidió en la noche de este lunes en el aeropuerto internacional José Martí, al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro Moros, quien participó en la VII Cumbre de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), celebrada en La Habana.

Hasta la escalerilla del avión acudieron también Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y el canciller Bruno Rodríguez Pa­rrilla.

Previamente ambos mandatarios sostuvieron un fraternal encuentro.

Durante la recién concluida Cumbre de la AEC, el General de Ejército ratificó, una vez más, el apoyo de Cuba a la Revolución Boli­variana y Chavista, al Presidente Nicolás Ma­duro Moros y a la Unión Cívico Militar del pueblo venezolano.

Realizzazione: Natura Avventura

Joomla Templates by Joomla51.com